Me quedo la melancolía
de tus días
los viernes por la tarde
cuando eras mi alegría.
Hoy escribo en pasado
porque ya no quiero verte
pero me mantengo en el desvelo
de no poder tenerte.
Tan solo trato de alejarme
y guardaré en una caja
todos los besos que solías darme.
Y los te quieros enredados
entre sábanas al despertarte.
Solo quiero que seas feliz
y que ella reemplace
el vacío que hay en ti.