Y me estrechaste mis ganas de llorar y me aferré a tu vida como si fuera mía; y aunque, la herida esté curada ya sigo viendo su cicatriz en cada sonrisa.
Hubo alguien que era yo pero ahora no está, se fue, fui yo, y al irse llevó todo el dolor de mí consigo. Y deberías de volver a conquistarla porque quizá, ya no soy yo y no sea ella a quien vayas a querer ahora.
Porque hubo alguien que le sacó todas las mariposas del estómago, las lloró todas y ahora tendrás que esperar a la lluvia.
Ese alguien fuiste tú, ese tú doloroso y retorcido que se alegra de las lágrimas ajenas y se traga las propias.
Ese alguien que crea incertidumbres y destruye sonrisas.
Hubo alguien que era yo, que quería a ese tú tan destructor. Pero ahora... ¿qué tú eres si yo ya no soy yo?