miércoles, 25 de noviembre de 2015

ADIÓS Y BUENA SUERTE

Me elegí a mí, por encima de cualquier cosa, con lo que soy, con lo que tengo y con lo que era; puede sonar egoísta. Pero más egoísta es hacer traicionarse así mismo a alguien que solo trata de quererte.
Que nadie os diga jamás que debéis cambiar algo de vosotros mismos por amor, eso NO es amor y no habréis hecho nada más que empezar a alimentar al monstruo...
Quiere, deja ser, porque no hay nada más bonito que enamorarse de los defectos de otra persona, mientras se aceptan las cosas que no nos gustan del otro y de nosotros mismos.
Aquel que pide, pide y pide y nunca da, al final se queda sólo, con sus mentiras, sus chantajes, su egoísmo. Y cada vez que lo pienso, que el perdón el que te hace libre, porque la venganza sólo consigue continuar haciendo daño, porque no hay mayor castigo que la soledad y la verdad te aplasten por la noche, te opriman y no te dejen respirar, ni dormir. ¿Sabes lo bien que duermo yo? se llama conciencia tranquila.
Y no te deseo nada malo, porque el Karma ya está ahí, y llegará un día que te encuentre, si es que no lo ha hecho ya. Y sí, es un ADIÓS en mayúsculas, un hasta nunca y eso: buena suerte, porque créeme que la gente como tú un día la necesita.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Des-Ilusión

¿Tener una ilusión iluminará tu vida?¿ de ilusiones también se vive? MENTIRA. La ilusión ilumina lo que una cerilla, la prendes admiras su luz y cuando llega a su fin, se apaga y sin darte cuenta te has quemado. Ahí está, ya la tienes, la herida. Las expectativas que creamos, nos sentamos a esperar cosas, nos ilusionamos con personas, con conseguir objetivos que después se desvanecen cual quimeras. Aparecen los peros, los casis, los miedos y perdemos la ilusión por todo y las ganas de intentarlo de nuevo. ¿Otra vez? ¿para qué? Si sabemos que va a ser igual, o quizá peor porque acumulas desilusiones y me viene a la cabeza la frase de Shakespeare: "esperar siempre duele"; así somos esperando siempre algo de los demás, hilando ilusiones que se desvanecerán a la vuelta de la esquina. Y con el paso del tiempo parece que no, pero se va notando en la sonrisa y en la risa, va minándonos por dentro, poco a poco como una pared que se desconcha por el tiempo. La mía necesita otra capa de pintura ya.

Creo que por eso los adultos admiramos tanto cuando vemos la ilusión en la cara de un niño. Es como reencontrar el tesoro que perdimos. La ilusión es traicionera no la dejes pasar porque no se quedará en tiempo que tú quieras...