Y luché por ti hasta quedarme casi sin fuerzas,
luché cuando TÚ ya te habías rendido,
y retomar la batalla después de haberse rendido no tiene ya sentido.
Y creí que caminar de tu mano sería suficiente, pero tú, tú te quedaste varado en un lado del camino...
Y trate de tirar de ti ya sin fuerzas.
Grité a los mil vientos que eramos uno, pero tu mitad ya no era mía.
Y corrí para alcanzar trenes que perdí
Intenté hacerte recapacitar, pero no puedo pensar por ti...
Y creí que mi amor era todo lo que buscabas.
Y entonces vi que no valorabas ninguno de mis regalos, de mis sueños, de mi mitad...
y dije si te vas caeré, pero no caí.
Y a pesar de todo el dolor, de todo el daño y aunque la herida esté curando, no se me queda mal sabor de boca, por que di todo mi amor sin trampas, sin armas, un amor sincero y puro.
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