Como casi la gran mayoría de blogs que frecuento, yo también había cerrado por vacaciones, pero, ya estamos en septiembre (adorable septiembre). Y en siete días volveré a mi rutina de clases y demás, cosa que me encanta. Además he tenido un agosto super turbulento...
Ayer, leyendo el libro al que he hecho referencia en entradas anteriores (sí continúo con él porque apenas he tenido tiempo ni para leer)encontré algo con lo que me sentí muy identificada; y es que la protagonista hace referencia a la personalidad caleidoscópica de su mejor amiga, y así creo que es la mía, siempre me han encantado los caleidoscópios todo hay que decirlo: " su personalidad caleidoscópica estaba compuesta de múltipes detalles [...], y todos estos diferentes aspectos de sí misma se recombinaban a cada movimiento de forma que, si volvía la cabeza, creía ver, al remirarla, a una nueva Mónica."
Siempre las mismas figuras, los mismos colores, el mismo espejo, pero jamás la misma imagen...
Últimamente me he percatado de lo poco que me cuesta analizar a la gente y a rasgos generales y en cierto modo conocerlas, los seres humanos llegamos a ser tan sumamente previsibles. Y es en ese momento en el que me viene a la mente "quid pro quo" expresión latina que da a entender que una cosa que sustituye por otra equivalente, tú me das y yo te doy, y te das cuenta que nadie hace nada sin pedir aunque sea indirectamente algo a cambio, aunque no lo pidan lo esperan.
Me aplicaré a mi misma otra expresión latina "CARPE DIEM" ("aprovecha el día",«aprovecha el momento, no lo malgastes») del gran poeta romano Horacio, ya que es tiempo de cambios septiembre y una extraña sensación de agobio inexplicable se ha apoderado de mí, a pesar que estoy feliz, será porque cualquier cosa que tenga que ver con el compromiso solo de pensarlo me da arcadas.
Mhalícia is here again!
No hay comentarios:
Publicar un comentario