-Esta coraza me aprieta, no es ni talla. No valgo para las relaciones - pensó.
Solo sabía verla aquel que se atrevía a mirar a través de esa rendija, por la que emanaba la luz.
- Tenía una mirada tan bonita que supe que me haría daño y aún así le dejé destrozar mi vida, mis planes mis sueños...
Y aquí estoy ahora dentro de esta coraza de hojalata que no me deja ver.-
- Prométeme que serás libre - le dijo la voz del ángel, y lo prometió.
Pero a veces es tan sumamente difícil salir a flote, llevando esta coraza.
-Quiero que vuelvas a ser la loca que eras - le dijeron desde lejos, pero volver a ser la persona que eras, cuando llevas tanto tiempo sin ser tú es tan complicado cuando ya no sabes ni quién eres .
- Mírate aquí casi un año después en la casilla de salida. Ni te has movido, aunque has vivido tanto, estás prácticamente como al principio -
- No es así - replicó - ahora puedo tocar la cicatriz sin que duela, ya no hay herida; sólo me queda esta hojalata y este corazón de lata cansado de latir.
- Tienes todo cuanto necesitas para comenzar de nuevo, ésta vez sí- la conciencia habló y por primera vez le sonrió ella y la vida también, ésta vez sí.
I promise.
Pensaste: ¿ y porqué?
ResponderEliminar¡Lo mejor es hacer planes no pensados para no pensar en los pensamientos malos! Ver, oír y callar; ¡que lo bueno se hace esperar y nunca has de fracasar! Coger el bote , salir a flote da igual que encalle o se ralle siempre piensa que el destino no te falle!!